Renault Mégane 2009
Sencillamente, lo quiero…
Blog personal sobre tecnología y ocio.
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Sencillamente, lo quiero…
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Hace unos días, Pep Ortuño escribía un artículo hablando de la imposibilidad de concebir su uso de un terminal móvil más allá de un iPhone. De acuerdo, hay que reconocer (nunca lo desmentí) que el iPhone ofrece una espléndida experiencia de usuario, siempre y cuando no te quedes sin batería.
Nota: Desde hace unos días, llevo pensando en la posibilidad de hacerme con un iPhone, pero en el instante en el que pienso en la capacidad de la batería y en la imposibilidad de mantener aplicaciones en background, la idea se esfuma como humo en la brisa. Lo siento, pero el iPhone no es para mi.
Atacando el asunto por partes, ¿qué es lo que me gustaría que tuviese un terminal para ser imprescindible?
Existen diversos terminales que lo cumplen en mayor, o menor, medida como el HTC Touch HD, iPhone, Sony Ericsson XPERIA X1, Blackberry Storm 95xx, HTC G1, etc. La lista, a priori, es larga. De momento, los que parecen cumplir a nivel de hardware con mis exigencias son los últimos modelos de HTC, incluyendo el X1 y el G1, que también han sido desarrollados por la compañía de smartphones.
¿La pega? Que ninguno ofrece una buena experiencia de usuario a nivel de batería. No digo que no sean en su mayoría lo suficientemente capaces de llegar a las 48 horas. El problema es que me he mal-acostumbrado a las baterías de los terminales de gama media-alta de Sony Ericsson que alcanzan de media unos 3-5 días asegurados de batería, haciendo llamadas, algún mensaje, uso puntual de la red o del aGPS. No digo que un uso más extenso de estas últimas dos funcionalidades no mermase en gran medida la capacidad de la batería entre cargas, pero no concibo otro terminal que no sea un Sony Ericsson.
Las vacaciones se han acabado y toca regresar al trabajo.
Sniff, sniff,… todo lo bueno se acaba…
Llevo casi dos semanas de vacaciones (desde el 15 de agosto) y he conseguido desconectar casi por completo, echando un vistazo ocasional a Twitter y al correo de Gmail. Poco más…
¡Qué gusto!